El locutor que se burla de mujer con discapacidad, una oportunidad de aprender desperdiciada

La vida le cambia a uno en nueve segundos, y Carlos Mira es vivo ejemplo de ello. Hace unas semanas Carlos Mira, un reconocido locutor de una emisora juvenil de Medellín, grabó un video en el que se burla de una mujer, y después lo compartió a través de sus redes sociales:

El video fue compartido y aplaudido por cientos de personas que conformaban las redes del locutor, y todo fue fiestas y burlas hasta que la mujer agredida compartió su parte de la historia:

Denuncia de Ana María Zapata
Imagen tomada de Facebook

Ana María Zapata sufre de un extraño síndrome (Síndrome de Marfán), y entonces la atención se volcó en contra de Mira.

Este recurrió a diferentes medios para excusarse por sus acciones, explicando que se trataba de una broma y que desconocía la condición de la mujer.

Sin embargo las voces de indignación no se acallaron y culminaron con la renuncia del locutor a la emisora en la que desempeñaba el cargo de director.

A pesar de la renuncia, Ana María informó en una entrevista radial que estaba dispuesta a llevar esta disputa hasta los juzgados y presentaría una demanda en contra del locutor por discriminación.

Ante esto, y la lluvia de amenazas que le llovieron a Mira, que llegaban al punto de poner en peligro su vida, este manifestó que también demandaría a Zapata, a quien calificó de oportunista y dijo que esta sólo buscaba beneficiarse económicamente de la situación.

Y así, a grandes rasgos, va el resumen ejecutivo de este nuevo escándalo.

Sin embargo es común que ante este tipo de situaciones lluevan las amenazas (que afortunadamente nadie ha cumplido hasta el momento), le pasó al que lesionó a Falcao, a la modelo esta que publicó una caricatura de los de la selección Colombia oliendo coca, a Charlie García cuando dijo Cocalombia, en fin, la lista es infinita en cuanto a casos de indignación nacional se refiere, pero siempre se pierde la oportunidad de reflexionar y aprender sobre lo sucedido.

Posibles implicaciones legales

Volviendo al caso de Mira, este tipo de situaciones son más bien frecuentes en Colombia y se deben, a mi juicio, a la falta de entendimiento de lo que significa la discriminación.

Ya en otro artículo había manifestado que Colombia es un país abiertamente discriminador y discretamente racista, y esto se debe a que en muchas ocasiones las personas no entienden que las acciones que cometen son discriminadoras.

De hecho, una de las defensas que Mira ha usado en diferentes medios era que él desconocía que Zapata sufriera una enfermedad, y que por este motivo no la estaba discriminando. Lamentablemente para el comunicador, se equivoca.

Vayamos a la norma: Según la Ley 762 de 2002, por medio de la cual se aprueba la “convención interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad”, la discapacidad es “una deficiencia física, mental o sensorial, ya sea de naturaleza permanente o temporal, que limita la capacidad de ejercer una o más actividades esenciales de la vida diaria, que puede ser causada o agravada por el entorno económico y social.” Zapata, debido al síndrome que padece, encaja en este grupo.

Según esta misma ley la discriminación a personas con discapacidad significa  “toda distinción, exclusión o restricción basada en una discapacidad, antecedente de discapacidad, consecuencia de discapacidad anterior o percepción de una discapacidad presente o pasada, que tenga el efecto o propósito de impedir o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por parte de las personas con discapacidad, de sus derechos humanos y libertades fundamentales

Esta misma ley toca un tema muy importante en cuanto al compromiso de los estados, en el que Colombia ha fallado rotundamente y se evidencia en casos como este, y radica en la responsabilidad de sensibilizar a la población para eliminar prejuicios, estereotipos y actitudes que atentan contra los derechos de las personas a ser iguales, a poder entrar en una tienda sin que al otro día sean la imagen más comentada del día.

Ahora, la discriminación, al igual que el racismo, juega en dos sentidos, el primero ocurre cuando quien comete la acción tiene conciencia de que lo que hace es, efectivamente, discriminación. Y el segundo, que parece ser este caso, resulta de acciones u omisiones que terminan lastimando a otro debido su condición física, mental, económica, étnica, etc. En pocas palabras, uno tiene que ver con la intención y el otro con la consecuencia.

Este fenómeno es tan frecuente en Colombia que el gobierno ha tenido que armarse en materia jurídica para poder dar apoyo a  personas que sufren de discriminación a diario en el país.

De hecho, uno de los derechos fundamentales de nuestra constitución (a los que se refería la ley 762) se encuentra orientado hacia eso:

ARTICULO  13.  Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados.

El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan. 

Es decir, el estado también protege a las personas que se encuentran en situación de discapacidad, y si se determina que lo que hizo Mira al matonearla a través de sus redes sociales fue un abuso puede llegar a tener consecuencias penales.

Pero la cosa no se queda ahí, en 2014 se sancionó la constitucionalidad de la Ley 1482, conocida como Ley Antidiscriminación, donde se endurecen las sanciones para las personas o instituciones que comentan acciones discriminatorias o las promuevan.

En esta ley se hace alusión al hostigamiento como un acto de discriminación, y la utilización de medios masivos de comunicación como un agravante. Aunque la disculpa verbal y escrita es un atenuante de la pena.

Pero para no extender más esto, y es realmente a este punto al que quería llegar, la mayor falla que se da en este caso ocurre en el desconocimiento de la dignidad del otro.

Dignidad, esa es la palabra clave, y de hecho es uno de los principios en los que está basada nuestra constitución. La Dignidad Humana es entendida desde tres frentes:

  • La dignidad humana entendida como autonomía o como posibilidad de diseñar un plan vital y de determinarse según sus características (vivir como quiera).
  • La dignidad humana entendida como ciertas condiciones materiales concretas de existencia (vivir bien).
  • La dignidad humana entendida como intangibilidad de los bienes no patrimoniales, integridad física e integridad moral (vivir sin humillaciones).

Si ya es bien difícil salir a la calle sin miedo de que algo nos pase, y si no podemos vivir como queremos y, en muchos casos, vivir bien, por lo menos que podamos vivir sin joderle la vida a otros.

Lo que me parece

Algo que me exaspera de la actitud de Mira en todo esto es que se resguarda en el desconocimiento de la condición de Zapata para justificar su acción, pero es que eso tampoco es un argumento.

Una práctica común que se evidencia su facebook es publicar fotos de personas y burlarse de ellas, bajo la complicidad de sus miles de seguidores, que le celebraban esto.

El problema es que en su condición de figura pública era un “juego” que tarde o temprano terminaría mal para él:

Carlos mira llama a mujer ballena
Foto de Twitter

Porque, a todas estas ¿No estuvo bien que el locutor se burlara de Zapata por su discapacidad, o porque simplemente no está bien andar por ahí publicando cosas feas sobre la gente?, ¿Cuántas personas se suicidan al año porque les pasa lo mismo?, ¿El hecho de estar sana le da derecho a otros de que se burlen de mi?

Muchos justificarán esto diciendo que todos nos burlamos alguien, y tienen razón. La diferencia está en el momento en que Carlos Mira tomó la decisión de hacer el video y montarlo en sus redes sociales (compuesta por las miles de personas que tenía entre sus contactos, en especial siendo una figura pública), donde se regó y terminó afectando emocionalmente a esta mujer.

Como dice un amigo, uno tiene derecho a hacer bobadas, pero no de andarlas publicando.

Esa indolencia sobre cómo las acciones propias afectan a otro, la falta de algo tan fundamental como el respeto, esa maña de justificar todo con el cuento de que son chistes o bromas, no está bien, simplemente no lo está.

Hay que ponerse en los zapatos del otro, imagínense abrir un día el Facebook y ver un video en donde se les ridiculice… eso debe ser horrible, y con lo cruel que es la gente en internet.

Así que la lección es fácil, sea y deje ser… cuidar lo que se dice y donde lo dice… ¿Karma’s a bitch? Seguramente.

Ahora, hay quien dice que un error lo comete cualquiera, y la lapidación a la que ha sido sometido el locutor tampoco debe ser agradable, pero era lo mismo a lo que él exponía a las personas de las que se burlaba sin ninguna consideración. Esperemos que la cosa no se le vaya por el lado legal, aunque sentaría un precedente.

Creo que Mira recibió una taza de su propio chocolate, y a juzgar por lo que dice en prensa, el sabor fue amargo. No creo que sea alguien malo, simplemente hizo algo de lo que aprenderá, crecerá y esperemos que sepa verle la mejor cara.

Aunque no estoy de acuerdo con insultar y amenazar por redes sociales, me parece inútil, bajo y a ratos da la impresión de que hay gente enferma de odio, además que no permite el espacio para la reflexión, entonces no se hace nada, seguir esperando para el próximo gran show.

14 Replies to “El locutor que se burla de mujer con discapacidad, una oportunidad de aprender desperdiciada”

  1. Todos hemos hecho burla y hemos sufrido burla con el ánimo de reírnos sanamente. El problema para mi está en cuando estas burlas exceden el ámbito de lo privado y del momento, y ya está, una burla (Broma sana) ni se puede hacer pública ni debe dilatarse en el tiempo, pues entonces es escarnio y debe de ser entre iguales.
    Una persona no debe de abusar de una condición que crea desigualdad: Personaje público frente a alguien de la calle, profesor frente a alumno….
    Y la burla o broma sana debe de ser de reciprocidad, me explico. Si yo me río debo aceptar que otros se rían, si no acepto estas norma no tengo derecho a reír.
    Yo, a lo largo de mi vida he prohibido a tres o cuatro personas que me hagan bromas o se rían de mí, pues veía que no eran capaces de aceptar las reglas cuando la cosa iba del revés… y tan amigos.
    Una gran entrada.
    Un abrazo.

    1. Gracias, y si, exacto, el problema se da cuando él sube el video a las redes sociales. Mira que esa burla sana que dices me gusta mucho, no todos la entienden, pero es lo mejor. Yo prefiero burlarme de mi 😛

  2. Saludos, Kaldina. Vaya historia y vaya forma increíble de torcerse las cosas, aunque por otro lado me parece que historias o “broncas” -situaciones que potencialmente degeneran de forma negativa- se dan bastante a menudo en todos lares. Muy mal hecho por parte del locutor, por supuesto. Fatal burlarse de alguien y hacerlo de forma abierta y masiva, en internet, y más si tenemos en cuenta sus antecedentes en las redes sociales, como explicas. Cosas como el racismo, la discriminación y otras aledañas (odio, intolerancia, falta de respeto, xenofobia, burlas) parece que se dan en todas partes, por desgracia. Una cosa es el sentido del humor, las bromas, y otra muy distinta ya la burla con una clara intención de ridiculizar, atacar o potencial y lógicamente herir y denigrar. Claro, no es excusa si ese alguien sufre una discapacidad o no (y que seas consciente de ello o no). Porque los que no sufren discapacidades también son víctimas, léase gays o por determinado color de tu piel. Parte del problema es que este tipo de personas tenga público que le ría las gracias, las payasadas, las bromas de mal gusto, las faltas de respeto, los insultos, gente que les alimente de muchas maneras y les dé cuerda en el fondo. No puedo estar más de acuerdo: “Como dice un amigo, uno tiene derecho a hacer bobadas, pero no de andarlas publicando.
    Esa indolencia sobre cómo las acciones propias afectan a otro, la falta de algo tan fundamental como el respeto, esa maña de justificar todo con el cuento de que son chistes o bromas, no está bien, simplemente no lo está.” No puede ser, no está bien que alguien te coja y te coloque en una especie de vitrina pública, a la vista de todos (internet, ejemplo perfecto) y da igual si ese público potencial van a ser 2 o 2.000 o 2 millones. Que te exhiban como si fueras un animalito de feria, una atracción. Una cosa es una broma, a no ser que el aludido deje bien claro que se siente incómodo y no quiere tal cosa. Pero qué te voy a contar, ¿verdad, Kaldina? Y que conste que bromas en ambos sentidos, o un código fuerte en sentido de ida y vuelta me parece hasta cierto punto bien, mientras sea consentido y no se lleve eso a la plaza del pueblo. Sí, es una historia para reflexionar. Por otro lado me parece genial que los políticos o juristas colombianos se hayan puesto tanto las pilas en estos temas. Desde luego, todo puede degenerar hasta adquirir un cariz legal, de juzgados y denuncias, donde ahí a nadie le quedan ganas de reír. Saludos.

    1. Hola! Gracias por tu comentario. Y si, aquí se han ido endureciendo esas penas y tratando de tipificarlo porque es muy frecuente y la gente ignora que lo que hace es discriminación, es un gran problema, y uno muy generalizado, como bien lo señalas en tu comentario, esperemos que sean espacios para aprender y entender sobre estas cosas.

  3. Por cierto, y no tiene nada que ver con esto…Hace días te envié un comentario en el artículo de la noche de las luces caleñas (te preguntaba qué significa guaro) y juraría que subió y quedó pendiente de moderación, pero luego nunca más se supo…¿No te lo has encontrado por ahí, en un cajón o en el suelo? Bueno, ya da igual. También me llevé una sorpresa (te voy leyendo porque te conozco hace poco tiempo). Sorpresa porque lo de empezar el año con el pie derecho (que me tomé en sentido literal, o sea, bien), al pinchar en el artículo descubrí que te habías roto el peroné. ¡Joder! Lo lamento y espero y me imagino que ya estarás algo mejor ahora. ¿Cúanta recuperación, cúanto tiempo para empezar a apoyar el pie en el suelo? Saludos

    1. Ay… mira que no he visto ese comentario que me dices, que raro, voy a revisar. Guaro es “Aguardiente”, una bebida muy común a base de anís. Y lo del peroné bien, ya voy mejorando, estoy incapacitada hasta el 29 de febrero, pero bueno, de resto terapias y aprender a caminar otra vez. Pero me lo tomo con optimismo, me ha dado tiempo para dedicarme a leer y escribir, entonces no me quejo. 😀

  4. ¿Conoces el mítico tema “School” de Supertramp, Kaldina? Seguro que no, tú no habrías nacido aún por aquellas remotas épocas (de dinosaurios). Una canción absolutamente magistral…Harmónica, piano, crescendo, atmósfera…Iré publicando posts sobre temas musicales, sin complicaciones metafísicas (quizá alguna…). Te invito y así me publicito por todo el morro. Ciao guapa.
    https://ongakumymusic.wordpress.com/2016/02/07/3-roger-hodgson-supertramp-school/

    1. Gracias, ya me meto a ver.

  5. Muy buena entrada, kaldi, y mal sujeto el Mira ese. No acabo de entender cómo puede haber gente que disfruta humillando a otra por el motivo que sea, y ya no digo nada sobre el contínuo hostigamiento a la mujer sea por la causa que sea. Saludos (por cierto, el video lo han retirado, no he conseguido verlo)

    1. Gracias, pues no creo que sea un mal tipo, falta de criterio, pero me imagino que algo aprenderá. Gracias por reportar lo del video, por solicitud de Ana María los están retirando.

  6. Tremendo, Kaldina. El vídeo ha sido retirado, por fin. Me quedo con una de tus fases para mi antología: “pero siempre se pierde la oportunidad de reflexionar y aprender sobre lo sucedido”
    Feliz miércoles.

    1. Gracias!! Y siquiera lo retiraron, pobre chica.

  7. Tremendo problema de inferioridad tiene este señor. Un abrazo Kaldina

    1. Es más cultural… la cosa de poder hacer lo que se les de la gana sin tener que responder por nada.

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