Las cosas de la academia

Imagen cortesía de flickr

Ya en un artículo anterior, que desapareció misteriosamente de mi plataforma porque internet me odia, les había contado que volví a ingresar a la universidad a la tierna edad de 28 años. La cosa va muy bien y aparte de algunas pequeñeces creo que ha sido una experiencia enriquecedora.

Una de las ventajas de la universidad, y es algo que infortunadamente no vemos sino hasta que estamos “maduros” y tenemos la mierda hasta el cuello, es la oportunidad de producir diferentes recursos con apoyo de un experto, la posibilidad de hacer cosas que difícilmente volveremos a hacer en otros espacios.

Por ejemplo, en estos días ando trabajando en un guión para realizar un corto. La cosa me emociona mucho en primer lugar porque fue una verdadera sorpresa trabajar ficción desde las líneas del periodismo, pera ya saben cómo es el pregrado, un popurrí para que uno aprenda a hacer de todo y no profundice en nada.

Honestamente el tema de lo audiovisual no es que me llame mucho la atención, lo mío definitivamente es escribir, pero es un ejercicio que vale la pena, en especial a nivel creativo. Supongo que les mostraré el resultado final, que me imagino será una porquería, pero echando a perder se aprende.

Otro de los espacios que como estudiantes desperdiciamos mucho son los dedicados a la investigación. Desde las universidades se gestan muchísimos proyectos interesantísimos de los que no tenemos la menor idea porque estamos enfocados en otro tipo de actividades, como la cervecita del viernes (Oh! Dulce cervecita del viernes).

Para mi línea profesional adquirir destrezas en procesos de investigación no es que sea la locura, pero si es importante, además esos espacios brindan la oportunidad de publicar contenido de carácter… ejem… digamos académico, o que por lo menos ha tenido un mínimo nivel de rigurosidad científica.

Imagen cortesía de flickr
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Aparte la oportunidad de conocer gente, de verdad el que no va a la universidad a hacer amigos está jodido, no por lo que esto haga por su vida social (que también es mucho) sino porque se está perdiendo la oportunidad de conocer personas que provienen de contextos diferentes, que tienen otras experiencias y otras visiones. En fin, de ese ser humano y la historia que trae a cuestas.

Sin embargo lo que más me ha gustado es tener la oportunidad de escribir (así sea mal) y publicar en medios diferentes a mi amado y querido blog, y también la cosa de ver que al parecer si tengo madera para esto.

Creo que después de tantos años de estar inmersa en la realidad ya me hacía falta la burbuja… y es que si, la academia aún cultiva esa idea de que es posible transformar el mundo desde nuestro quehacer como individuos y poner nuestro conocimiento a disposición de eso que no nos gusta de esta realidad y queremos transformar. Y si, a la larga uno se gradúa, empieza a trabajar y se da cuenta que todo era carreta y sólo vamos a entrar a alimentar esas maquinarias a las que tanta piedra le echamos, pero en fin, disfrutaré de la experiencia y me tomaré una licencia para soñar.

8 Replies to “Las cosas de la academia”

  1. Veo que ya vas apretando las clavijas necesarias al blog, porque por fortuna me vuelve a salir en el reader, se puede darle un me gusta y además deja comentar. Suerte con el periodismo y, sí, curioso a la par de significativo que una de las primeras cosas que te vayan a enseñar sea a hacer ficción…

    1. Siii!!! No te imaginas toda la sangre, sudor y lágrimas que hay detrás de eso, pero lo logré… Por poco pensé que no lo alcanzaba!!!

      Y me encanta la ficción, estoy requete feliz con el proyecto.

    1. Muchas gracias!! Me siento muy complacida 😛

  2. Querida Kaldina: antes que anda, felicitaciones por el proyecto. Durante muchos años yo he escrito guiones de historietas (o cómics; no sé cómo los llamas) y si bien alguna vez me sentí un poco frustrado por ello, luego me di cuenta de que era un buen aprendizaje; había que ser sintético, directo, preciso y había que pensar en términos visuales también. Todo eso me sirve hoy para escribir mi ficción (es decir: es una herramienta más, si quiero la uso y si no, no); cuando me di cuenta de eso disfruté mucho del proceso creativo de escribir “meros” guiones de historietas. Lo que quiero decir es que no importa qué, la cuestión es escribir.

    Cariños y esperamos ese corto.

    1. Si, eso también me ha gustado. Escribir es muy rico, pero a veces toca obligarse a hacerlo…

      Por otro lado, a mi hay ciertas lógicas narrativas que me cuestan mucho, por ejemplo no podría con el comic… Eso de vincular imágenes y texto… Durísimo.

  3. Pue4s suerte con esta etapa de aprendizaje. Aunque soy de los que opinan que para escribir ante todo hay que haber vivido y digamos que tener cierto talento. Pero si tienes ambas cosas y ademas limas tus defectos….Pues triunfaras o por lo menos lo haras bien. Cuidate

    1. Gracias!! Y si, yo pienso que para escribir bien hay que escribir, escribir, escribir y escribir… Además de leer más de lo que se escribe.

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