Nueva gira del oscurantismo

Escrito por: Juan David Ochoa

En la ventana sagrada de occidente, desde la plaza central de la ciudad exenta del impuesto y de la ley, inaugurada en los vestigios de un cadáver antiguo, un hombre débil, impotente en la iluminación del lino blanco, frente al gran apiñamiento de los cuerpos aparece, y el escándalo aturde, la histeria estalla con el golpe de las palmas que sugieren en el ruido la veneración. Un pequeño espectáculo del hemisferio que heredó de la iracundia de San Pablo los conceptos anacrónicos del mundo, y que recibe desde siempre la señal tortuosa de la cruz para aspirar al pacifismo de la tierra, al fin de la violencia y a la luz definitiva.

Pero ese pacifismo es un deseo insatisfecho desde el día en que las razas ascendentes de los sapiens disputaban su lugar en el futuro, y la violencia es el sinónimo común y natural de la discordia, y el simbolismo de la luz es una hipérbole del equilibrio y la serenidad, que pertenecen a la imposibilidad de los delirios, y no serán hasta que el viento y la gravitación fulminen los relevos de la carne y este escándalo se calle.

Y este dilema no termina aquí, en el patético resumen de la especie. Occidente, el hemisferio psicótico y sangriento de Nerón y Torquemada y Robespierre no cumple solo con la fuerza intrínseca de la sevicia. Esta historia criminal tuvo pastores que enseñaron los recursos psicodélicos de la matanza. Y lo hicieron desde siempre, desde el principio del pacto entre la empresa del Señor y Constantino, cuando las tierras de la Roma Universal fueron cedidas a los cielos, a la ambición y al hambre de Silvestre I, y la invasión avasalló todas las tierras, y eliminó la dimensión de los paganos, y silenció las teorías que alejaron a la tierra de sus centros. Ancló su espada salpicada de cabezas y de piel en las cruzadas de dios  sobre el secreto de América, y perturbó otra concepción, decretando el paradigma obligatorio de otra fe sobre otros muertos.

La inconcebible estirpe de ese hombre-Dios, entregó todo el poder del cetro, entre la mística y el humo, con el preludio ególatra del gran teatro…Habemus papam, al sucesor de ese terror y esa mentira. Y Ratzinger resiste aun con su ropaje de ficción entre sus masas sensibles, y cumple igual con los decretos del desprecio. Maldice el matrimonio homosexual, maldice a la mujer que arenga la verdad de su segregación, y a quienes niegan la sacralidad del universo y a su estirpe de vírgenes y mitos. El sumo pontífice de la sagrada misoginia y la venganza a la anticoncepción, inició su gira  en Centroamérica. Y una vez más bendecirá con el linaje del crimen, este hemisferio de sangre.

One Reply to “Nueva gira del oscurantismo”

  1. La corrupción de una idea. El cristianismo inició pretendiendo ser una respuesta a la crueldad y el desmán romano. Su evolución, convertirse en lo que tanto deploró:la gran puta doctrinal.

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