VÍCTIMAS Y VICTIMISMO

Por: Mariela Ibarra

 

Me voy a dejar de sutilezas, estoy mamada, agotada, EXHAUSTA, de tener que lidiar con gente con complejo de víctima, me enferma. Me aburrí de batallar con personas que se quejan de absolutamente todo, en lugar de asumir que las cosas buenas o malas que les ocurre en la vida son consecuencia de sus propias decisiones, con lo que sólo demuestran su completa irresponsabilidad, incompetencia y una profunda incapacidad para apoderarse de las riendas de su propia vida.

“El victimismo es una actitud que induce a un morboso afán por descubrir agravios nimios, por sentirse discriminado o maltratado, por achacar a instancias exteriores todo malo que nos sucede o nos pueda suceder. Y como esta mentalidad no siempre logra alcanzar los objetivos que tanto ansía, conduce a su vez con facilidad a la desesperación, al lloriqueo, al vano conformismo ante el infortunio. Y en vez de luchar por mejorar las cosas, en vez de poner entusiasmo, esas personas compiten en la exhibición de sus desdichas, en describir con horror los sufrimientos que soportan. La cultura de la queja tiende a engrandecer la más mínima adversidad y a transformarla en alguna forma de victimismo. Surge una extraña pasión por aparecer como víctima, por denunciar como perversa la conducta de los demás. Para las personas que caen en esta actitud, todo lo que les hacen a ellos es intolerable, mientras que sus propios errores o defectos son sólo simples sutilezas sin importancia que sería una falta de tacto señalar.”[1]

Pero no solamente me cansé de las victimitas a mi alrededor, que a pesar de ser una verdadera molestia, (como esas amigas que no hacen sino quejarse de su pareja pero no se atreven ni a dejarlo ni a confrontarlo y utilizan esa actitud para chantajear emocionalmente a todo el mundo, como esperando a que uno les diga AY! POBRECITA!),  no representan un riesgo para nadie excepto para ellas mismas.

Hablando de mujeres, me molesta sobremanera el victimismo feminista, esa actitud de que todo lo malo que le ocurre a las mujeres, todos los logros que no hemos podido alcanzar es culpa de los hombres, es una falsedad, incluso cae en el estado de comodidad. Se han preguntado ¿por qué no hay más mujeres en cargos de poder?, sólo con ver la cantidad de aspirantes femeninas v.s la cantidad de aspirantes masculinos  en las elecciones políticas se evidencia la respuesta, las mujeres somos menos ambiciosas. Los hombres sacrifican su tiempo, estudian, se preparan, sacrifican incluso su paternidad en función de lo que ambicionan, mientras que las mujeres siguen empeñadas en labores tradicionales y luego culpan a los hombres de que el mundo laboral no se ajuste a su condición de esposas, madres, encargadas de la casa, etc, o sea AY! POBRECITAS.

Considero que otra forma de victimismo muy difundido es el victimismo racial, no sólo en Colombia, es un fenómeno global. Para el caso colombiano se ven en algunas comunidades afrocolombianas e indígenas. Si bien las duras condiciones de marginación y discriminación que sufren son consecuencia del proceso de conquista (para el caso de los indígenas) y de esclavitud (para el caso de los afrodescendientes), el gobierno, como forma de compensación, les reconoce ciertas ayudas, incluso gozan de algunos privilegios, pero son sólo ellos quienes deben ser capaces del labrarse su propio destino, el gobierno debe garantizarles igualdad de condiciones (Educación, laboral, etc) pero a la larga deben ser ellos los que se responsabilizarse de su propio progreso.

En un discurso dado por el presidente Barack Obama el 16 julio del 2009 a la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color, criticó esta actitud en las comunidades afroamericas, dijo: “Tenemos que decirle a nuestros hijos: si eres afroamericano, las posibilidades de crecer entre la delincuencia y las bandas son mayores, si vives en un barrio pobre, té enfrentarás a dificultades que algunos en los barrios ricos no tienen que sortear. Pero estas no son razones para tener malas notas, ni faltar a clase o abandonar los estudios. ¡Basta de excusas! Tu destino está en tus manos”, en pocas palabras, recuperar una cultura del esfuerzo y no esperar un golpecito en la cabeza y que les diga AY! POBRECITOS. Es una crítica admirable, especialmente viniendo de un hombre que gracias a su dedicación en los estudios, a su trabajo, a aprovechar las oportunidades que le brindaba el estado (En especial el sistema de becas), logro alcanzar una vida exitosa.

Existe otra forma de victimismo que, alentado por el amarillismo, puede ser peligroso, porque algunas personas se valen de su condición de “víctima” para hacerse de poder. Un caso que me aterra, y lo digo porque sentía simpatía hacia este personaje, es el caso de Sigifredo López. Cuando fue liberado me conmoví hasta las lágrimas por el largo abrazo que le dio a sus hijos a quien veía después de 7 años de cautiverio, adoré y alabé la actitud que asumió después, no explotó los detalles de su cautiverio, fue reservado frente los detalles de su liberación, asumió la actitud de un superviviente. Y ahora nos sale con el chorro de babas que es su campaña a la alcaldía, no lo digo porque tenga él ambiciones políticas, puede hacerlo, está calificado y es su derecho como ciudadano, pero lo que no entiendo es el uso, o mejor dicho el abuso de su condición de exsecuestrado. Miremos, 1. la coincidencia del lanzamiento de su libro, donde que cuenta todos los detalles de su cautiverio, “El triunfo de la Esperanza” con la proximidad de las elecciones. 2. El uso de la imagen suya levantando el brazo durante su liberación como imagen de campaña. 3. Que siempre se presente bajo la calidad de ex secuestrado. Pasó de ser un superviviente a vivir bajo el cobijo de su condición de víctima.

Así que me gustaría hacerle 2 preguntas: ¿El ser ex-secuestrado lo cualifica para ser alcalde o representante? ¿Por qué abusa de la imagen de su liberación para hacerse de más votos?. Juan Ramón Calero, Presidente Nacional Del Partido Democrático de España, dijo frente a esto: “Tanto esgrimir el victimismo para obtener votos puede terminar convirtiéndonos en víctimas reales de la exclusión y del olvido.”

Me pregunto por qué un hombre que es especialista en Derecho Administrativo, que fue concejal y alcalde del municipio de Pradera, aficionado a Jorge Luis Borges debe usar una táctica tan baja para hacerse de votos, ¿Acaso haber sido secuestrado es lo único que le ha salido “bien”? AY, POBRECITO. Sólo espero que el candidato recuerde que Cali tuvo una pésima experiencia eligiendo un alcalde por lástima, aún está a tiempo de darle un giro a su campaña, espero que los caleños también lo recuerden.

Y así, hay infinidades de casos sobre el victimismo y catalogándolo se me iría la vida entera, qué decir de las víctimas del invierno (Que sigan sentadas esperando ayuda a ver si no se vuelven a inundar…) en fin, aquí que termino pero, como dice una amiga mía, Pobrecito el que no puedo cagar.

Proximamente: “Las similitudes entre el Hielo y el Cine”


[1] http://www.mercaba.org/FICHAS/H-M/01/15riesgo_del_victimismo.htm

2 Replies to “VÍCTIMAS Y VICTIMISMO”

  1. Que bueno que por fin alguien se atreva a decir en voz alta lo que todos pensamos, pero que pocos nos atrevemos a aceptar, porque quizás, en muchas ocasiones, uno también se ha puesto en la posición del POBRECITO! Pero por favor, de verdad, en serio, no nos excusemos en este tipo de actitudes para justificar nuestras propias fallas.

  2. Excelente artículo, ojalá saquemos de nuestra mente y cultura el victimismo.

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